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22 de mayo de 2018

¿DEFINE EL PIGMENTO EL INTELECTO?

por Manuel Rodríguez Ortega




Pareciera que el precepto bíblico “creced y multiplicaos” nació del origen de los homínidos, que evolucionaron en diversas especies a partir del Australopitecus hasta el Homo sapiens. Nuestros antepasados se reprodujeron en masa y se dispersaron por todo el planeta. Cruzaron ríos y mares, atravesaron selvas, montañas y desiertos, y hasta cruzaron puentes glaciales como el del estrecho de Bering. Cada una de las ‘manadas’ que se establecieron en esa diversidad de ecosistemas, forjaron sus propias culturas y formas de vida. En el camino, su apariencia física se diversificó de acuerdo con su legado genético y el ambiente que les rodeaba. Por eso se manifiesta en la humanidad una amplia gama de tonos de piel, tipos de cabello y rasgos faciales. Si sumáramos todas estas características y las pusiéramos en una licuadora, saldría como resultado una sola fórmula: la especie humana.

Esa diversidad de elementos entre unos grupos y otros ha sido utilizada siempre como una excusa para establecer barreras entre los miembros de nuestra especie, que van mucho más allá del pigmento.  Aunque a muchos les disguste, es bueno recordar que nuestros antepasados más primitivos eran de color oscuro – o negro, según lo prefiera.  En África, la cuna de la humanidad, lo más práctico para los primeros homínidos sería tener la piel negra. Ante el Sol inclemente de la sabana africana y sin pelo suficiente para proteger la piel, lo mejor era protegerla con mucha melanina. El Homo sapiens evolucionó en África, al separarse genéticamente de los demás simios. Por lo tanto, todas las variaciones étnicas que surgieron de la dispersión del ser humano por todo el planeta, descienden de la llamada raza negra.

Por muchos siglos coexistieron centenares de culturas a través del planeta,  pero en un relativo aislamiento entre ellas. Una vez proliferan las exploraciones, el intercambio comercial –y lamentablemente– las guerras, comenzamos a ‘reencontrarnos’.  En el caso específico de los europeos, de piel clara y con una tecnología relativamente más desarrollada que en otras culturas, éstos pretendieron apoderarse del resto del mundo. Al chocar con otras culturas que eran físicamente diferentes a ellos, establecen el concepto 'raza', el cual estableció clasificaciones entre los humanos. Con esta diferenciación se llegó al punto de teorizar cuál raza era superior o más avanzada en términos cognitivos o tecnológicos. Por supuesto, estas consideraciones provenían de personas de la raza 'blanca', que justificaron con ello la explotación económica y social de otros pueblos ‘de color’. 

El  concepto ‘etnia’ ha probado ser más acertado y amplio a la hora de estudiar al ser humano, en lugar de limitarnos a la ‘raza’. La etnia abarca, más allá de una semejanza en el tono de piel, la cultura, los valores y creencias, el idioma y su relación con su entorno. El grado relativo de desarrollo tecnológico de un grupo étnico no obedece a superioridad o inferioridad racial, sino al modo en que una sociedad interactúa con su ambiente y cómo aprovecha los recursos a su alrededor. En aquellos entornos donde hay más recursos naturales disponibles y el clima es estable no es necesario desarrollar tantas herramientas y artefactos complejos, como en aquellos donde hay escasez de recursos o las condiciones del clima ameritan crear soluciones más efectivas. Por eso es que un abrigo de piel de un esquimal no tendría utilidad alguna en la selva del Amazonas, del mismo modo que una canoa no serviría para navegar en el desierto de Gobi. Un viaje en camello es mucho más eficiente que cualquier vehículo “4 x 4” para adentrarse en el Sáhara.  En el norte de Europa, por ejemplo, abunda la madera para construir casas, mientras en el Sahel africano fabrican las casas con barro e incluso con estiércol de vaca, porque es la única materia prima con que cuentan.

La historia de la humanidad siempre se ha fundamentado en la imposición de unas culturas sobre otras, guerras por territorios y recursos naturales, matanzas, ultrajes y esclavitud. Por lo tanto, el desarrollo de Puerto Rico como nación no estuvo exento de esas tragedias humanas. En la escuela nos inculcan que somos una mezcla de taíno, español y africano. Lo que no nos dicen es cómo se produjo ese mestizaje, por medio de violaciones sexuales, exterminio de indios y tráfico de esclavos africanos. De este terrible proceso histórico es que surgió nuestra identidad nacional, mestiza y rica en cultura, la cual refleja la herencia de esas vertientes étnicas.  Entre esas manos que trabajaron nos nació la Patria, como menciona  el contundente poema –convertido en canción– Oubao moin de Juan Antonio Corretjer.  


Sin duda alguna, las aportaciones de nuestros ancestros han sido enormes en cuanto al desarrollo del conocimiento. Por lo tanto, el cúmulo de sabiduría en nuestra cultura es producto de todas las gotas de pigmento que brotaron del sudor, sangre y lágrimas de nuestros antepasados. ¿Acaso el pigmento define el  intelecto? ¡Claro que sí, pues todos (blancos, negros, indios, chinos, etc.) inyectamos color a nuestras vidas!

ISLAS Y PAÍSES COMPARADOS CON PUEBLOS DE PUERTO RICO




ANDORRA:  181 mi² (468 km²)
Arecibo + Hatillo + Barceloneta: 186.4 mi² (482.8 km²)

ANGUILLA:  35 mi² (91 km²)
Villalba:  35.6 mi² (92.3 km²)

ANTIGUA (Antigua y Barbuda): 108 mi² (281 km²)
Utuado: 113.5 mi² (294 km²)

ARUBA (Antillas Holandesas): 69 mi² (180 km²)
Salinas: 69.4 mi² (179.7 km²)

ASCENSIÓN: 34 mi² (88 km²)
Santa Isabel: 34 mi² (88 km²)

BAHRAIN:   295.3 mi² (765 km²)
Arecibo + Utuado + Hatillo + Florida: 296.5 mi² (767.8 km²)  

BARBADOS:  169 mi2 (439 km2)  
Arecibo + Hatillo: 167.7 mi2 (434.4 km2

BARBUDA (Antigua y Barbuda):  62 mi² (160.5 km²)
Lares: 61.4 mi² (159.1 km²)

BERMUDA: 20.5 mi2 (53.2 km2)  
Trujillo Alto: 20.8 mi2 (53.8 km2)

BONAIRE (Antillas Holandesas): 114 mi2 (294 km2)                                                
Utuado: 113.5 mi2 (294 km2)

CURAZAO (Antillas Holandesas): 171 mi² (444 km²)
Arecibo + Hatillo: 167.7 mi2 (434.4 km2)

DOMINICA: 290 mi² (751 km²)
Arecibo + Utuado + Hatillo + Florida: 296.5 mi² (767.8 km²) 

FRANJA DE GAZA (Palestina): 141 mi2 (365 km2)     
Arecibo + Barceloneta: 144.6 mi2 (374.6 km2)

GIBRALTAR: 2.6 mi2 (6.7 km2)
Viejo San Juan: 2.6 mi2 (6.8 km2)

GRANADA: 134.5 mi2 (348.5 km2)  
Arecibo + Florida: 141.2 mi2 (365.6 km2)

GRAN CAIMÁN (Islas Caimán): 75.7 mi2 (196 km2)
Mayagüez: 77.6 mi2 (201.1 km2)

GUAM: 210 mi² (540 km²)
Ponce + Juana Díaz + Villalba: 210.7 mi² (545.6 km²)

ISLA CHRISTMAS (Australia): 52 mi² (135 km²)
Cayey: 51.9 mi² (134.5 km²)

ISLA DE PASCUA (Chile): 63.2 mi2 (163.6 km2)    
Orocovis: 63.6 mi2 (164.8 km2)

JERSEY (Reino Unido): 45 mi² (116 km²)
Carolina: 45.3 mi² (117.4 km²)

KEY WEST (Florida, Estados Unidos): 5.6 mi² (14.5 km²)
Cataño:  4.9 mi2 (12.5 km2)

LIECHTENSTEIN: 62 mi2 (160 km2)  
Lares: 61.4 mi2 (159.1 km2)

MALÉ (Islas Maldivas): 2.2 mi² (5.8 km²)
Levittown (Toa Baja): 2.3 mi² (6 km²)

MALTA: 122 mi² (316 km²)
Arecibo: 125.9 mi² (326.2 km²)

MANHATTAN (New York, Estados Unidos): 22.8 mi² (59.1 km² )
Isla de Mona: 22 mi²  (57 km² )

MAURICIO: 724 mi2 (1874 km2
Arecibo + Ponce + Utuado + Adjuntas + Lares + Jayuya 
+ Juana Díaz + Peñuelas + Hatillo + Camuy: 720 mi² (1864.6 km2)  

MICRONESIA (área terrestre): 271 mi2 (702 km2)
Arecibo + Utuado + Hatillo: 281.3 mi² (728.4 km²)

MÓNACO: 0.8 mi² (2 km²)
Levittown (Toa Baja): 2.3 mi² (6 km²) 

MONTSERRAT: 39.3 mi² (102 km²)
Añasco: 39 mi² (101.7 km²)

NAURU: 8.1 mi2 (21 km2)
Santurce: 8.7 mi2 (22.5 km2)

NEVIS (St. Kitts y Nevis): 36 mi² (93 km²)
Cidra: 36 mi² (93.3 km²)

NEW PROVIDENCE (Bahamas): 79.9 mi2 (207 km2)  
Coamo: 78.1 mi2 (202.3 km2)

PITCAIRN (isla principal): 1.77 mi² (4.6 km²)
Levittown: 2.3 mi² (6 km²)

SABA (Antillas Holandesas): 5 mi² (13 km²)
Cataño:  4.9 mi2 (12.5 km2)

SAINT JOHN (USVI): 20 mi2 (52 km2)
Trujillo Alto: 20.7 mi2 (53.7 km2)

SAMOA AMERICANA: 77 mi²  (199 km²)
Mayagüez: 77.6 mi² (201.1 km²)

SAN ANDRÉS (Colombia): 10 mi2 (26 km2)   
Hormigueros: 11.3 mi2 (29.4 km2)

SAINT KITTS: 67 mi2 (174 km2)
Adjuntas: 66.7 mi² (172.7 km²)

SAN MARINO: 24 mi2 (61 km²)
Toa Baja: 23.2 mi2 (60.2 km²)

SAN MARTÍN: 34 mi2 (87 km2)   
Las Piedras: 33.9 mi2 (87.8 km2)

SAINT CROIX (USVI): 82.8 mi2 (210 km2
Coamo: 78.1 mi2 (202.3 km2)

SANTA LUCÍA: 238.2 mi2 (617 km2)
Arecibo + Utuado: 239.5 mi2 (620.2 km2)

SAINT THOMAS (USVI): 32 mi2  (83 km2
Aibonito: 31.3 mi2 (81.1 km2)

SAN VICENTE Y GRANADINAS: 150 mi2 (389 km2)
Arecibo + Barceloneta: 144.6 mi2 (374.6 km2)

SINGAPUR: 278 mi2  (719.2 km2)    
Arecibo + Utuado + Hatillo: 281.2 mi2 (728.4 km2)

TOBAGO (Trinidad y Tobago): 116 mi² (300 km²)
Ponce: 114.8 mi² (297.2 km²)

TONGATAPU (Tonga): 99 mi² (257 km²)
Manatí + Vega Baja: 92 mi² (238.3 km²)

TORTOLA (BVI): 21.5 mi2 (55.7 km2)
Maunabo: 21 mi2 (54.6 km2)

TRISTAN DA CUNHA: 37.8 mi2 (98 km2)  
Morovis: 38.9 mi2 (100.7 km2)

TUVALU (área terrestre): 10 mi² (26 km²)
Culebra: 11.6 mi2 (30.1 kms2)

15 de marzo de 2018

LAS CINCO PATAS DEL GATO

Por Manuel Rodríguez Ortega




No existe un animal que haya despertado en el ser humano los más variados sentimientos, a lo largo de la historia, que el gato doméstico (Felis catus). Desde los días del antiguo Egipto (donde los veneraban y los momificaban luego de su muerte) hasta el presente, en que abundan los “grooming & pet spa”, la penetrante mirada de sus brillosos ojos siempre nos resulta intrigante, pues delata una inteligencia asombrosa. Sin duda nos atrae esta pequeña fierecilla que, gracias a su naturaleza independiente, nunca ha sido totalmente domesticada. 

Luego de miles de años de convivencia en nuestras casas, el gato conserva aún sus instintos depredadores. De hecho, hace muchos años frecuentaban los graneros y almacenes para cazar ratones, lo que indujo a los antiguos campesinos a comenzar a criarlos como mascotas. No obstante, ese instinto cazador de nuestros mininos ha causado la extinción de muchos animales nativos en las zonas en que ha sido introducido –a causa de las conquistas humanas– sobre todo en las islas. 

Este mamífero proviene de un linaje que incluye a los más fieros carnívoros del mundo natural: los félidos. Por eso nos entretiene la idea de que poseemos un pequeño tigre en casa. Junto con los perros, los gatos son las mascotas más populares en los hogares del mundo. Para éstos se mercadean toda clase de chucherías para entretenerlos, asearlos y darles una vida mejor que, irónicamente, la de muchos seres humanos. ¡Qué mucho nos agrada acariciarlos, peinarlos y complacer sus antojitos a la hora de comer! Mas no siempre fue así la relación humano-felina.

Durante la llamada Edad Media en Europa, a los gatos se les acusó de poseer cualidades maléficas, de ser la encarnación del diablo y de ser aliados de las brujas. Debido al fanatismo religioso de la época, comenzó una matanza sistemática de gatos a través del continente. Acabados los gatos, proliferaron tanto las ratas que de éstas se transmitió la peste bubónica. Posiblemente entre las víctimas de la plaga había muchos asesinos de gatos.

De hecho, todavía abundan por ahí las supersticiones sobre los gatos; sobre todo los de color negro, los cuales aún relacionan con las brujas de “Halloween”, al adornar las vitrinas de las tiendas. Sobre estos gatos negros pesa la creencia de que cruzarse con ellos da mala suerte. Por el contrario, en países como Japón se aprecian a estos animales como símbolos de buena suerte, representados por el “Maneki-neko” o “gato de la fortuna”.

En el hablar popular  de Puerto Rico abundan dichos y refranes que aluden a los felinos, que aplicamos a diferentes situaciones de la vida cotidiana. Por ejemplo, si una persona tiene la suerte de escapar de situaciones peligrosas y potencialmente mortales, “tiene más vidas que un gato”, como una forma de compararlo con la agilidad y osadía de estos animales. Una alternativa para escapar de esos riesgos puede ser caminar “a gatas” o “gateando” como los bebés.

Si una persona es demasiado ‘averiguá’ o ‘presentá’ le advertimos que “la curiosidad mató al gato”; sobre todo, porque esta criatura es muy curiosa y suele meterse en problemas. Debemos tener mucho cuidado a la hora de hacer negocios, no vaya a ser que nos ‘engatucen’ con un fraude y nos “pasen gato por liebre”. En caso de que nos agredan, tenemos que defendernos “como gato boca arriba”.

Si tratamos de insistir en algo para buscarle solución a un problema, nuestra intención es “encontrarle las cinco patas al gato”. A veces surge una discusión dentro de un grupo para tomar una decisión difícil y decidir quién “le pone el cascabel al gato”. Cuando nos sentimos orgullosos de que alguno de nuestros hijos heredó algún talento o habilidad especial, nos ufanamos al decir que “hijo de gato caza ratón”.

Un chiste común de nuestro diario vivir es insinuar que nuestra mascota en realidad es dos animales en uno, porque “es gato y araña”, refiriéndose a sus agudas garras retráctiles que suelen afilar en nuestros muebles. Muchas personas prefieren adquirir perros en lugar de gatos, bajo la premisa de que suelen tener mala reputación, creyéndose que son traicioneros y que no son adiestrables. No obstante, abundan historias de mininos sumamente fieles y listos, aunque no suelen sujetarse a  las reglas de la misma forma que los perros. 

Abundan los personajes gatunos en las películas e historietas, como muestra de nuestra afición de atribuirles cualidades humanas a los animales, con todas nuestras virtudes y defectos. ¿Quién no ha gozado con las historias del Gato Félix, Silvestre, Garfield, Tom y Jerry, los Aristogatos, Don Gato y el Gato con Botas? ¿Quién no ha comprado algún artículo con la imagen de Hello Kitty? Puede ser que alguna chica le guste vestirse con el atuendo de Gatúvela, la rival de Batman. 


Por todo lo que representan estos peludos amigos para la humanidad, se me antoja comentar cada vez que veo a alguno de ellos cruzando la calle, que “me pareció ver a un lindo gatito”.



16 de febrero de 2017

ENTRE BOLAS Y STRIKES

por Manuel Rodríguez Ortega





Puede que en la mayor parte del mundo el fútbol sea el deporte rey, pero en el Caribe, el béisbol es el verdadero monarca. Sin duda la cercanía de Gringolandia nos contagió con la fiebre del bate y la bola, hasta el punto que exportamos nuestros mejores jugadores al mejor béisbol del mundo: las Grandes Ligas. Cubanos, dominicanos, venezolanos, mexicanos y boricuas han acaparado titulares y premios por sus hazañas. Este deporte se expande cada vez más a través del mundo, según hemos visto en los Clásicos Mundiales de Béisbol.

Más allá de la competición deportiva, la pelota caló hondo en nuestra cultura, al punto que utilizamos muchos términos beisbolísticos para referirnos a situaciones cotidianas. Por ejemplo, ¿a cuántos no han cogido “fuera de base” cuando los sorprenden en una infidelidad? Por otro lado, la toma de decisiones en momentos difíciles en ocasiones nos tiene “en tres y dos”. A lo mejor estás “ponchando” con la novia, pero si estás soltero y no acabas de tener novia “no has librado los nueve ceros”, a menos que “le tires una recta por el centro del plato” para conquistarla. Si lo logras con facilidad fue “un bombito al pitcher”. No obstante, si fracasaste súbita y estrepitosamente en el intento, “te ponchaste sin tirarle”. Para colmo, te están “pitcheando” si no te hacen caso. Si hay algo sospechoso “se le ve la costura a la bola”.

También la música ha tomado el béisbol como inspiración, como fue el “El caballo pelotero”  de El Gran Combo que dio un batazo pero no podía correr, porque si no estaría  en el  hipódromo.  Cuando vemos a una mujer voluptuosa y despampanante decimos que es “un batazo de cuatro esquinas esa negra”, como bien lo cantó Gilberto Santa Rosa en “Botaron la pelota”. ¿Y qué les parece cuando en la canción “Decisiones” de Rubén Blades el marido “comienza la segunda del noveno”, esperando al vecino con un bate de béisbol del extranjero? De paso, todo cantante sueña con alcanzar la fama una vez que “pega un hit” en la radio. 

Muchos hablan del que “se fue  hasta home”, “botó la pelota”, “dio un palo” o “se fue por encima de la verja”, dichos beisboleros que aplican a toda una serie de situaciones, algunas de ellas impublicables, toda vez que se le suele dar un sentido fálico al bate. También se le añade cierto erotismo al campo de juego, en particular a la forma de diamante del “infield” cuando algunos lo comparan con las caderas de una mujer (no daré detalles de dónde estaría el home). 

Quizás aquel tipo que te supere en algo “sea tu papá” como en la época del “béisbol romántico” en que los Cangrejeros de Santurce, con su “escuadrón del pánico”  le daban “pelas” a los Senadores de San Juan. De todos modos, nos enorgullece que esta tierra haya parido tantos jugadores excelentes que han dado gloria a Puerto Rico porque después de todo, como dijo Andy Montañez: “con un Roberto Clemente ¿quién no se siente patriota?”


9 de febrero de 2017

GOLES QUE GANAN JUEGOS (Y MILLONES)

por Manuel Rodríguez Ortega



En junio y julio de 2014 el globo terráqueo se paralizó por la Copa Mundial de Fútbol. El deporte rey arrastra más multitudes y provoca más furor que cualquier otro. Prácticamente en todos los países - en mayor o menor grado- se juega el deporte y se organizan torneos.

En Estados Unidos se juega también, aunque lo bautizaron con el feo nombre de “soccer”, porque tienen su propio fútbol que en realidad es un rugby al estilo americano.

El organismo rector del fútbol a nivel mundial es la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación). Es una máquina de hacer dinero que genera más ganancias que el presupuesto anual de muchos países. La Federación dirige unas seis asociaciones regionales que a su vez agrupan a 209 naciones miembros (más que las Naciones Unidas que tiene 192). Puerto Rico está entre esos países, en ruta a mejorar su calidad competitiva.

La pasada Copa Mundial, celebrada en Brasil, generó multimillonarias ganancias: alrededor de $50 billones de en la venta de taquillas y en auspicios comerciales, transmisiones televisivas y la venta de todo tipo de chucherías conmemorativas.

Aunque el resultado final no favoreció al equipo anfitrión, que se tuvo que conformar con un cuarto puesto, el campeonato representó una enorme oportunidad para que Brasil mostrara su mejor cara ante el mundo. ¿Lo logró? Bueno… el pueblo brasileño no ocultó su disgusto por los gastos excesivos incurridos por el gobierno en la construcción de infraestructura.

Tan pronto se recogió el último papelito tirado al suelo en Río de Janeiro, salen a flote los verdaderos campeones del torneo. No fue el equipo de Alemania ni otros países, sino la propia FIFA. Esta poderosa entidad que se promueve como sin fines de lucro y está exenta de pagar impuestos, se echó al bolsillo un botín de $4,500 millones, de los cuales apenas repartió $406 millones entre los 32 equipos participantes y las demás federaciones mundiales.

Los campeones germanos se embolsaron $35 millones y el equipo subcampeón $25 millones. Los demás se llevaron su dinerito, hasta los que se eliminaron en la primera recibieron un premio de consolación de $8 millones. Vale mencionar que la selección de Argelia tuvo la encomiable iniciativa de donar sus ingresos a la causa de los niños de la Franja de Gaza.

Desde 1998 el presidente de la FIFA es un tal Joseph Blatter, de quien se alega ha recibido jugosos sobornos a cambio de otorgar las sedes para los próximos campeonatos, así que podemos pensar que los chavos corrieron por montones para otorgar la sede a la fría Rusia en 2018 y a la desértica y calurosa Qatar en 2022.


Un detalle que me pareció curioso fue que muchos de los equipos europeos estaban compuestos en su mayoría por jugadores de raza negra. Lo cierto es que ellos suelen ser inmigrantes nacionalizados que provienen de las antiguas colonias en África o América. A pesar de la xenofobia reaccionaria que pulula actualmente en Europa, con tal de que ganen sus equipos son capaces de aceptar a los negros. Así es como único se aprecia a las minorías étnicas y a los inmigrantes. Claro, los fanáticos no dejan de tirarle guineos al campo de juego como un insulto racista.

8 de febrero de 2017

DE REINOS Y PRINCESITAS

por Manuel Rodríguez Ortega
publicado en el periódico El Hostosiano
junio 2015




¡Ya es noticia en la prensa mundial! Nació la princesita inglesa, descendiente de una longeva reina que es dueña de medio planeta, gracias al invento del Commonwealth británico. Esa niña, hija de William, futuro rey de Gran Bretaña, llevará el nombre de Charlotte Elizabeth Diana, en honor a sus abuelas y a su bisabuela. Qué lástima que no conocerá nunca a su abuelita la princesa Diana, que murió acosada por los “paparazzi”.

El mismo día en que nació la princesa, nacieron, por supuesto, millones de niñas en todo el planeta. No obstante, sus destinos serán muy diferentes al de Charlotte. En India, por ejemplo, miles de recién nacidas correrán la suerte de ser abandonadas en la calle o vendidas al mejor postor. Mientras, en China, asesinarán a millares de neonatas o, cuando crezcan, serán esclavizadas en la prostitución. En numerosos países de África y Medio Oriente, centenares de niñas serán víctimas de ablación genital a causa de ciertas creencias culturales y religiosas. Por lo tanto, su sexualidad femenina será mutilada para siempre.

Ojalá que algún día los mismos medios de comunicación que celebran el nacimiento de los bebés de ‘sangre azul’, difundan y condenen las tragedias de las que son víctimas millones de niñas en el llamado tercer mundo.

Eso de la nobleza y las monarquías no es precisamente un cuento de hadas, como en las películas de Disney. Lo que representan es el poderío de una gente que sabe Dios quién les otorgó el estatus de realeza. Dominan grandes extensiones de terrenos pobladas por sus plebeyos súbditos. Los mayores descubrimientos, guerras y conquistas de la historia fueron producto de la ambición de reyes sedientos de poder y de riquezas. ¿Recuerdan el relato aquel de que la reina Isabel la Católica donó sus joyas para financiar el viaje de Cristóbal Colón hacia las Indias? Pues esa inversión la recuperó con creces, con todo el oro y piedras preciosas que le robaron a los nativos del nuevo mundo. Ni hablar de los otros imperios europeos que saquearon el resto del planeta.

La prosperidad que gozan hoy día las principales monarquías europeas, proviene en su mayoría de esas aventuras de pillaje que realizaron por estos mundos ‘salvajes’. Los reyes y sus familias constituyen un símbolo de autoridad en sus respectivas naciones, pero siguen viviendo del presupuesto público. Mantienen y disfrutan su estilo de vida gracias a los impuestos pagados por sus súbditos.

Muchos medios de difusión obtienen enormes ganancias al cubrir cuanto evento social involucre a los nobles europeos, bautizos, bodas, coronaciones, chismes, y demás. Suelen casarse entre ellos, por aquello de mantener su clase real. Por si fuera poco, el jet set de la nobleza europea cuenta con familias reales procedentes de países que hace tiempo los botaron a patadas y hoy son repúblicas. ¿Acaso estos príncipes ‘herederos’ planifican reconquistar sus antiguos dominios?

A lo largo de los años, muchos reinos se transformaron en gobiernos constitucionales, debido al reclamo de poderes por parte de sus súbditos. En casos como el de España, su sistema de gobierno es de corte republicano, pero con sus reyes en el trono. De paso, Leonor, la princesa de Asturias y heredera de Felipe VI, apenas tiene 8 años. No quiero imaginarme a sus compañeritos de clase rindiéndole pleitesía.

Otras monarquías en el planeta gobiernan de forma absoluta, en donde sus dinastías se lucran excesivamente a costa de la miseria del pueblo. Eso pasa mucho en los alrededores del Golfo Pérsico.

En algunos países que no son monarquías existen dinastías hereditarias, como el caso de los Kim en Corea del Norte, y como pasó en Haití con los Duvalier y los Somoza en Nicaragua. Hasta en Puerto Rico tenemos algunos ‘reinados’ en donde ciertos alcaldes les heredan la poltrona a sus nenes. Para desprestigio de ellos, sus chismes no salen publicados en Hola, sino en Primera Hora.

LA JUNTA DE LOS BUITRES










por Manuel Rodríguez Ortega

publicado en el periódico El Hostosiano

julio 2016


Llegó una junta fiscal
a pagarle a los bonistas,
a costa de nuestra isla
su dinero va a quitar.
Esto era de esperar,
gracias a la corrupción
que arropó sin compasión.
Políticos sin decencia
gastaron con imprudencia,
endeudando a mi nación.

El gringo gobernará:
esta vez es más directo
con opresión y desdeño
nuestras arcas vaciará
y las deudas cuadrarán.
Con la excusa del control
un nuevo administrador
por encima del gobierno
quitará todo el dinero
hasta del gobernador.

Controlan el presupuesto,
sueldos, tierras, propiedades.
Venderán lo que les place
sin decirle nada al pueblo.
Tiran al nivel del suelo
toda nuestra economía,
con desidia y cobardía
quieren meterle el diente
al dinero de mi gente
de la pobre patria mía.

Siete tipos vienen juntos
volando como los buitres
en un escenario triste
controlan a todo el mundo.
Con su poder tan inmundo
que no limpia ni la ducha,
nuestro pueblo en pie de lucha
unidos los venceremos.
Pongamos todo el esfuerzo
para botar a la junta.

26 de abril de 2013

LA VUELTA AL MUNDO A TRAVÉS DE LOS SELLOS


por Manuel Rodríguez Ortega

Como filatelista que soy (coleccionista de sellos de correo) disfruto la diversidad de temas que abarcan los servicios de entrega de correspondencia de todo el mundo. Desde la fauna y la flora de un país, hasta sucesos históricos y propaganda política, los amantes de este pasatiempo aprendemos "un mundo" de la idiosincracia de otros pueblos y sus gobiernos, transmitidos a través de las estampillas. Desde que Rowland Hill inventó el sello de correo en Inglaterra en 1840, millones de imágenes han desfilado por estos papelitos con goma adhesiva atrás, como evidencia del pago de un envío postal. 

El propósito del sello es que sirva como evidencia del pago que hizo el remitente de la carta o paquete, ya que antiguamente era el destinatario quien pagaba el impuesto. Hill tuvo la idea de cobrarle al emisor de la carta, al ver cómo una campesina pobre tuvo que devolver la correspondencia, al no poder pagarla. Cuando diseñó el primer sello de la historia, conocido como "Penny Black", le puso la palabra "Postage", el precio de un penique y un retrato de la Reina Victoria. No consideró necesario añadirle el nombre del país, porque con la imagen de la reina bastaba. Es por eso que aún hoy día el Reino Unido no incluye su nombre en sus sellos; simplemente coloca una pequeña silueta del monarca de turno.


Presidentes, reyes, emperadores, jeques, políticos, artistas, deportistas, religiosos y exploradores, entre otros, han sido representados por los servicios postales del planeta, acompañados por el costo de sus respectivos sistemas monetarios. De hecho, además del precio y el diseño, un sello suele tener el nombre del país o región que lo emite y sus bordes deben ser perforados, de modo que se puedan extraer fácilmente de la hoja de impresión que contiene muchas estampitas. Con el paso del tiempo, numerosos sellos ganan alto valor, de acuerdo con su antigüedad, contenido, rareza y hasta defectos en su impresión, y pueden alcanzar cientos de miles de dólares.


Prácticamente todos los países del mundo emiten estampillas de correo. Incluso países que ya no existen han dejado sus sellos como legado, los cuales son muy apreciados por los coleccionistas. En el caso de Puerto Rico, bajo el régimen español se llegaron a producir sellos para la Isla, a fines del siglo XIX. Luego de la invasión norteamericana de 1898, nuestro correo fue absorbido por el servicio postal de los Estados Unidos y dejó de producir sellos propios. No obstante, el correo federal ha lanzado ocasionalmente estampillas alusivas a su colonia caribeña. Recordamos el que se dedicó a Roberto Clemente y el sello pequeñito de Luis Muñoz Marín, escrito como "Munoz Marin". Se imprimió uno en 1971 para conmemorar el aniversario 450 de la fundación de San Juan y en la década de 1940 salió uno que reseñaba la primera vez que los puertorriqueños votaron por su gobernador. Recientemente se publicó uno muy bonito de nuestra Julia de Burgos, lo cual me motivó a retomar mi pasatiempo, luego de varios años de tener mis álbumes guardados.


Hay países pequeños que producen abultadas series conmemorativas de estampillas que les generan numerosas ganancias. Entre los temas más utilizados están los que honran al Papa, a la nobleza británica, a los presidentes de Estados Unidos, los artistas de Hollywood y los muñequitos de Disney. Muchos de mis sellos favoritos fueron producidos en Europa Oriental y la antigua Unión Soviética, en pleno auge del comunismo. Sus diseños eran rimbombantes al promover la ideología marxista, el culto a los próceres bolcheviques y el éxito de la tecnología aerospacial.


He descubierto, que en la filatelia se producen numerosas curiosidades históricas y políticas que se plasman en los sellos de correo. Por ejemplo, en el caso de los Emiratos Árabes Unidos, cada uno de sus emiratos publicaba sus sellos por separado: Dubai, Abu Dhabi, Ajman, Fujeira, Sharjah, Ras al Khaima y Umm al Qiwain. Varios países produjeron sellos con cambios de nombre: Alto Volta se convirtió en Burkina Faso; Dahomey se convirtió en Benin; Ceilán se volvió Sri Lanka y Honduras Británica se llama ahora Belice. 

Si seguimos el mapa filatélico, podemos ver que otras naciones se unieron (voluntaria o forzosamente) a otras. El Estado de Hadhramaut se volvió parte de Yemen y las Islas Molucas del Sur fueron anexadas a Indonesia. En este último caso, el movimiento independentista huyó de las islas y se estableció en Holanda, donde fundaron la República de las Molucas del Sur en el exilio. Por otro lado, hay países que permiten que sus regiones o dependencias emitan sus propios sellos. Esto es así en el Reino Unido de Gran Bretaña, cuyas islitas de Man, Guernsey, Jersey, Lundy y Davaar tienen sus propias colecciones. No obstante, en el mercado filatélico pululan las falsificaciones, que se les atribuyen a ciertos países unas ediciones postales que nunca fueron producidas por ellos.


No hay duda que la filatelia, al igual que la numismática (colección de monedas) recoge una diversidad de culturas, sistemas de escritura, recursos naturales y personalidades cada vez que se exhiben nutridas colecciones.  Existen clubes de filatelia alrededor del mundo, entre los que se encuentra la Sociedad Filatélica de Puerto Rico. Sueño con el día en que Puerto Rico vuelva a crear sellos que circulen por todo el mundo y hagan constar que existimos y tenemos nuestra identidad propia y cultura, plasmada en un papelito engomado.