Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Mis escritos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mis escritos. Mostrar todas las entradas

13 de febrero de 2019

¡TODO ESTÁ A LA VENTA!

Por Manuel Rodríguez Ortega


Visitaron a Puerto Rico unos bonistas norteamericanos, quienes buscaban la forma de cobrar el dinerito invertido en bonos del gobierno de su colonia caribeña. Querían recobrarlo de cualquier manera, pues había varias cosas en esta isla a las que podían sacarle grandes ganancias. Ante un gobierno estatal incapaz de pagar las sumas astronómicas que por muchos años tomó prestados, había que saciar la sed de capital de los bonistas.

Llegaron un día míster Bob Jefferson y su esposa Kate a un pequeño museo de una institución universitaria pública. Se maravillaron con una gigantesca pintura que pensaron les combinaba con su nuevo juego de sala. Sin más contemplaciones, le ordenaron a la directora del museo que empacara "that beautiful cuadrito" para llevarlo a Vermont. De ese modo, se fue "El velorio" de Francisco Oller. Si se cansaban de él, podían venderlo en una subasta.

De paseo por el Viejo San Juan, doña Milly Morrison y sus tres hijos se toparon con una plaza en cuyo centro sobresalía la estatua de un hombre que señalaba a sabe Dios dónde. De inmediato llamaron a los empleados municipales, para que derribaran el monumento de Juan Ponce de León. El plan de miss Morrison era utilizar la pieza para adornar la fuente de su patio en Tampa. Además, también le interesaba el valor del bronce de la figura, que podría fundirse y venderse a buen precio.

No muy lejos de allí, Jake Sheffield se apareció por una plaza de cuyo suelo brotaban chorros de agua que deleitaban a los niños que por allí jugaban. El gringo ordenó a sus asistentes a desalojar al público de allí, porque venía de camino una grúa que arrancaría de cuajo una gigantesca columna de barro, cuyos intrincadas texturas la equiparaban a un tótem. Quedó un enorme hueco en medio del parque, en donde ya no podrían mojarse los nenes. Por fin Sheffield tendría el monumento para su edificio de oficinas en Philadelphia.

El empresario hotelero Rick Fielder venía a Puerto Rico con una sola idea en mente: expropiar terrenos para convertirlos en lujosos complejos turísticos. Con las preciosas playas a lo largo de Puerto Rico, se podría construir un nuevo Hawaii, donde los millonarios  disfrutan lo que antes era de uso público. Fielder llegó a Culebra con la intención de apoderarse de playa Flamenco, pero decidió quedarse con toda la isla. Organizó un plan de desalojo inmediato de los pobladores de lo que de ahora en adelante se convertirá en "Snake Island Resort". También le echó el ojo a Vieques, en donde aplicó el mismo plan de evacuación. Decía el americano que le hizo un favor a los isleños, pues ya no tendrían que joderse esperando la lancha.

Estos relatos pueden sonar ridículos y exagerados, pero lo cierto es que la situación actual que atraviesa Puerto Rico, a cargo de una Junta de Control Fiscal impuesta por Washington, se presta para la privatización de su patrimonio histórico, cultural y natural, ante la deuda gigantesca que arrastra el gobierno local. Por muchos años nuestros gobernantes recurrían a la descontrolada emisión de bonos para obtener fondos, como si el crédito jamás se agotara. Financiaron numerosos proyectos de infraestructura, a la vez que otorgaron jugosos contratos a todo aquel que tuviera intereses con el gobierno de turno. Billones de dólares se tomaron prestados, de los cuales se desviaron muchos hacia corruptas conspiraciones y planes fatulos que jamás prosperaron. Le llenaban al ojo al público con cada construcción faraónica que inauguraban, como parte de un "progreso" que se desinfló.

Pero la paciencia de los acreedores se agotó. El gobierno federal creó un mecanismo legal que asaguraría el pago a los que compraron bonos del gobierno de Puerto Rico. Un imperio que se hartó de mandarle fondos multimillonarios a su territorio, mal aprovechados. El americano se cansó de la jauja que se produjo en Puerto Rico, donde gobernantes y contratistas salieron cada vez más ricos con cada administración. Ahora les toca cobrar, y si no hay chavos, no les importa, porque de alguna forma se desquitarán.

Todo está a la venta. Por eso se cierne esa nube negra sobre entidades públicas que - supuestamente - resultan onerosas para el gobierno de Puerto Rico, como son la Universidad de Puerto Rico y la Autoridad de Energía Eléctrica. Se legislan enmiendas para poner a disposición de los desrrollistas una serie de terrenos que eran conservados por su valor ecológico. Se cierran escuelas públicas y se alquilan otras mediante alianzas con el sector privado. Se privatizaron varias autopistas, cuyos propietarios aumentan a su antojo los costos de los peajes. ¿Alguna otra muestra del rumbo que toma este país? 

Se percibe un desinterés del gobierno en mejorar la calidad de vida de ciertas comunidades desventajadas, que ubican en zonas que pueden resultar atractivas para ser desarrolladas. Playas, islas, montañas, lagos y áreas panorámicas, entre otras, son codiciadas por aquellos que quieren sacar provecho de ellas, pero primero hay que despoblarlas. ¿Acaso lo están planificando? Ya lo están haciendo, porque todo Puerto Rico está a la venta... 








29 de diciembre de 2018

¿NAVIDAD O NAVIDADES?


A pocos días de que culmine este año y comience el próximo, me fijo en la peculiar coincidencia de este fenómeno astronómico con una serie de festividades que definimos como "Navidades". En estos días abundan los regalos, las felicitaciones, las comelatas y la eterna esperanza de de que el siguiente año nos vaya mejor. Hacemos una lista de resoluciones que, al terminar los doce meses, nos decepcionamos al no haber cumplido con la mayoría (o quizás ninguna) de esas resoluciones.

Vuelvo a centrar mi atención en el esperadísimo festejo de diciembre, envuelto en el llamado "espíritu navideño". Arbolitos, guirnaldas, bombillas, regalos, nacimientos y hasta nieve sintética pululan en ese periodo que abarca desde noviembre hasta enero. Por todos lados se escucha ¡llegaron las Navidades...! y en todos los medios de comunicación el comienzo de las fiestas. Si nos deseamos "una Feliz Navidad", ¿por qué nos referimos a ella en plural? ¿Acaso se celebra más de una Navidad al mismo tiempo?

Pues sí, parece que convergen varios tipos de Navidad, particularmente en Puerto Rico. Por un lado existe la Navidad religiosa, la que conmemora el nacimiento de Jesucristo (aunque no haya certeza de cuándo o dónde nació). Toda una iconografía cristiana se creó alrededor del niño: la Virgen, José, los pastores, la mula y el buey, etc. Los devotos celebran una serie de fechas especiales, como el Adviento, las Misas de Aguinaldo, la Misa de Gallo y la Epifanía (conocida también como Día de los Reyes Magos). A estos personajes legendarios se les ha atribuido diversos nombres, orígenes y apariencia a través de los siglos. Incluso en Puerto Rico les cambiamos su medio de transporte, de camellos desérticos a caballos criollos.

Existe otra Navidad muy distinta, ajena a nuestra tradición tropical e impuesta por los norteamericanos y sus emporios mercantilistas. Esa Navidad de nieve, venados, duendes y Santa Claus en trineo vino acompañada de una arrolladora ofensiva consumerista, toda vez que el viejo panzón entrega sus regalos antes que los Reyes Magos. Definitivamente, el "Merry Christmas" americano ha opacado nuestras tradiciones, las cuales se niegan a morir y luchan como gato boca arriba.

Muy relacionada con las primeras dos Navidades, aflora la Navidad consumista, donde comprar y comprar se convierte en una pesadilla, sin importar cuánto se gaste y cuántas horas haya que esperar en la fila del "Viernes Negro". El propósito es regalarle a todo el mundo, sin importar si te descuadras con las tarjetas de crédito. Todo para que la nena y el nene reciban sus regalos, ya sea de Santa Claus, los Reyes o el Niño Jesús.

Asoma una cuarta Navidad, embadurnada de grasa y de alcohol, gracias al consumo desmedido de alimentos y bebidas que apenas consumimos durante el resto del año. De pronto la demanda por el lechón y la morcilla se dispara. El arroz con gandules y el tembleque nunca faltan en cada fiesta, acompañadas –por supuesto– del famoso pitorro curao o el coquito. El hambre se sacia con numerosos antojitos de la cocina criolla que son difíciles de conseguir fuera de Navidad.

No se puede obviar la Navidad musical, donde cada año estrenan nuevas producciones discográficas de dudosa inspiración navideña, donde predomina la vulgaridad y el doble sentido. A la hora de organizar una parranda, todo el mundo se cree que es músico, aunque no sepa tocar ni los palitos y tenga el "kit parrandero" hecho en China. A fin de cuentas, lo que importa es alborotar con tal de colarse en una fiesta y cachetear lo que haya en la alacena, como parte de un canturreo desafinado.

Aprovechando la oscuridad de la noche, aparece una Navidad atada al fin de año: la explosiva. Desde mucho antes que comience el mes de diciembre, los amantes de la pirotecnia se apertrechan de todo tipo de siquitraque, sea legal o clandestino. Lo que importa es que alboroten lo más posible, aunque es sabido que muchos de esos explosivos son sumamente peligrosos. Pero vale el riesgo un gran estruendo para despedir el año. Otros recurren a la nefasta costumbre de disparar al aire, con las consecuencias trágicas que conocemos.

No se puede perder de vista la Navidad festiva, con numerosos eventos masivos que se relacionan, pero a la misma vez se distancian, del llamado espíritu navideño. Presenciamos los excesos que se cometen en la celebración del Día de Los Santos Inocentes en Hatillo, así como el caos que ocurre en las Fiestas de la Calle San Sebastián del Viejo San Juan, a las que muchos consideran como la culminación de la época navideña.

En fin, que todas estas Navidades se entremezclan para construir la que posiblemente sea el festejo navideño más prolongado del mundo, al estilo puertorriqueño.

23 de mayo de 2018

EL DERECHO DE LA IZQUIERDA




por Manuel Rodríguez Ortega
publicado en el periódico El Hostosiano
octubre 2010


Es común deducir que si una persona está molesta sin razón evidente, “se levantó por el lado izquierdo de la cama”. Se menciona también que aquel que le es infiel a su pareja es porque “tiene una amante por la izquierda”. El que maneja negocios turbios “está bregando por la izquierda”. Si no tenemos mucha destreza para aprender a bailar, es porque “tenemos dos pies izquierdos”. Peor aún, a los que usamos más la mano izquierda, nos asustan con que “los zurdos no van al cielo”. 

Ciertamente, a los zurdos nunca se les ha hecho fácil vivir en un mundo de derechos. Incluso, si queremos estudiar abogacía, vamos a la Escuela de Derecho. El cristiano tiene la esperanza de que, al morir, vaya a morar a la diestra del Señor. Un trabajador habilidoso en su oficio es muy diestro. Las disposiciones legales que nos cobijan son derechos humanos. En el juego de béisbol, el zurdo que se trepa a la lomita es un lanzador “del lado prohibido”. Si estamos desorientados y buscamos una dirección, usualmente nos recomiendan “siga derechito por esta carretera”.

La disyuntiva que tenemos es definir entre lo “diestro” y lo “siniestro”. Lo derecho tradicionalmente alude a la ley y el orden, la justicia y la autoridad, lo correcto, justo, hábil y listo. Por el contrario, lo que está a la izquierda se asocia con lo extraño, infortunado, malo, torcido, traicionero, sucio y torpe. La mayoría de las religiones han condenado la zurdera a través de la historia, por considerársele profana, diabólica y contraria a los preceptos de la fe. Sin embargo, para el budismo la mano izquierda simboliza sabiduría, al igual que en la cultura incaica.

Para colmo de males, los zurdos tenemos que sufrir la dificultad de manejar objetos de uso cotidiano que están fabricados para derechos, tales como tijeras, abrelatas, cuchillos, herramientas, instrumentos musicales, relojes, pupitres, etc. No obstante, ya se producen cada vez más artículos adaptados a su uso con la mano izquierda, ante la creciente población de zurdos que ya no están sujetos a la presión de obligarlos a ser derechos. De hecho, por siglos obligaron a los niños zurdos a escribir con la mano derecha, amarrándoles la mano izquierda a la espalda.

Ser zurdo no debe considerarse como un defecto o manía que hay que corregir. Entre un 8% y 13% de población es zurda, con mayor proporción entre los varones. El origen de la zurdera depende de dos factores: la herencia genética  y el adiestramiento o experiencia que cada niño tiene durante su maduración cerebral. 

Los dos hemisferios del cerebro controlan de forma cruzada el lado opuesto del cuerpo. Por lo tanto, se asocia a la zurdera el predominio del hemisferio derecho del cerebro. Éste controla la creatividad, la visión, la memoria visual, las emociones, el sentido espacial, la apreciación de la forma y el color. Por otro lado, el hemisferio izquierdo (que domina el lado derecho del cuerpo) se relaciona con procesos de inducción, deducción, la lógica, el lenguaje, la escritura y las matemáticas.

Este predominio del lado derecho del cerebro hace que los zurdos tiendan a ser - probablemente - más pensadores, más creativos y visuales que los diestros. Esto puede explicar que exista un mayor porcentaje de zurdos en la música, el deporte y las artes en general. Irónicamente, también entre los zurdos hay mayor incidencia de trastornos neuronales y problemas mentales.

Históricamente se han denominado como “izquierdistas” a todos aquellos movimientos de origen popular que han desafiado las estructuras de poder oligárquicas, conservadoras y explotadoras de los pueblos. Frente a esa derecha autoritaria y elitista, la izquierda ha combatido para lograr cambios políticos que generen igualdad y justicia social. En esa categoría se han acomodado tradicionalmente una amplia variedad de movimientos progresistas: socialistas, socialdemócratas, comunistas, ambientalistas, liberales, sindicales, feministas, nacionalistas y anarquistas. 

Podemos concluir que ser zurdo representa la expresión libre del que no se ajusta a los prejuicios, y que desafía lo establecido. Todo aquello que implique izquierda es una afirmación de resistencia que busca obtener la igualdad y el reconocimiento. Después de todo, somos parte de esa izquierda comprometida que lucha por la libertad de la Nación. Así que levantemos el puño izquierdo para juntos entonar “¡Despierta borinqueño...!”







22 de mayo de 2018

¿DEFINE EL PIGMENTO EL INTELECTO?

por Manuel Rodríguez Ortega




Pareciera que el precepto bíblico “creced y multiplicaos” nació del origen de los homínidos, que evolucionaron en diversas especies a partir del Australopitecus hasta el Homo sapiens. Nuestros antepasados se reprodujeron en masa y se dispersaron por todo el planeta. Cruzaron ríos y mares, atravesaron selvas, montañas y desiertos, y hasta cruzaron puentes glaciales como el del estrecho de Bering. Cada una de las ‘manadas’ que se establecieron en esa diversidad de ecosistemas, forjaron sus propias culturas y formas de vida. En el camino, su apariencia física se diversificó de acuerdo con su legado genético y el ambiente que les rodeaba. Por eso se manifiesta en la humanidad una amplia gama de tonos de piel, tipos de cabello y rasgos faciales. Si sumáramos todas estas características y las pusiéramos en una licuadora, saldría como resultado una sola fórmula: la especie humana.

Esa diversidad de elementos entre unos grupos y otros ha sido utilizada siempre como una excusa para establecer barreras entre los miembros de nuestra especie, que van mucho más allá del pigmento.  Aunque a muchos les disguste, es bueno recordar que nuestros antepasados más primitivos eran de color oscuro – o negro, según lo prefiera.  En África, la cuna de la humanidad, lo más práctico para los primeros homínidos sería tener la piel negra. Ante el Sol inclemente de la sabana africana y sin pelo suficiente para proteger la piel, lo mejor era protegerla con mucha melanina. El Homo sapiens evolucionó en África, al separarse genéticamente de los demás simios. Por lo tanto, todas las variaciones étnicas que surgieron de la dispersión del ser humano por todo el planeta, descienden de la llamada raza negra.

Por muchos siglos coexistieron centenares de culturas a través del planeta,  pero en un relativo aislamiento entre ellas. Una vez proliferan las exploraciones, el intercambio comercial –y lamentablemente– las guerras, comenzamos a ‘reencontrarnos’.  En el caso específico de los europeos, de piel clara y con una tecnología relativamente más desarrollada que en otras culturas, éstos pretendieron apoderarse del resto del mundo. Al chocar con otras culturas que eran físicamente diferentes a ellos, establecen el concepto 'raza', el cual estableció clasificaciones entre los humanos. Con esta diferenciación se llegó al punto de teorizar cuál raza era superior o más avanzada en términos cognitivos o tecnológicos. Por supuesto, estas consideraciones provenían de personas de la raza 'blanca', que justificaron con ello la explotación económica y social de otros pueblos ‘de color’. 

El  concepto ‘etnia’ ha probado ser más acertado y amplio a la hora de estudiar al ser humano, en lugar de limitarnos a la ‘raza’. La etnia abarca, más allá de una semejanza en el tono de piel, la cultura, los valores y creencias, el idioma y su relación con su entorno. El grado relativo de desarrollo tecnológico de un grupo étnico no obedece a superioridad o inferioridad racial, sino al modo en que una sociedad interactúa con su ambiente y cómo aprovecha los recursos a su alrededor. En aquellos entornos donde hay más recursos naturales disponibles y el clima es estable no es necesario desarrollar tantas herramientas y artefactos complejos, como en aquellos donde hay escasez de recursos o las condiciones del clima ameritan crear soluciones más efectivas. Por eso es que un abrigo de piel de un esquimal no tendría utilidad alguna en la selva del Amazonas, del mismo modo que una canoa no serviría para navegar en el desierto de Gobi. Un viaje en camello es mucho más eficiente que cualquier vehículo “4 x 4” para adentrarse en el Sáhara.  En el norte de Europa, por ejemplo, abunda la madera para construir casas, mientras en el Sahel africano fabrican las casas con barro e incluso con estiércol de vaca, porque es la única materia prima con que cuentan.

La historia de la humanidad siempre se ha fundamentado en la imposición de unas culturas sobre otras, guerras por territorios y recursos naturales, matanzas, ultrajes y esclavitud. Por lo tanto, el desarrollo de Puerto Rico como nación no estuvo exento de esas tragedias humanas. En la escuela nos inculcan que somos una mezcla de taíno, español y africano. Lo que no nos dicen es cómo se produjo ese mestizaje, por medio de violaciones sexuales, exterminio de indios y tráfico de esclavos africanos. De este terrible proceso histórico es que surgió nuestra identidad nacional, mestiza y rica en cultura, la cual refleja la herencia de esas vertientes étnicas.  Entre esas manos que trabajaron nos nació la Patria, como menciona  el contundente poema –convertido en canción– Oubao moin de Juan Antonio Corretjer.  


Sin duda alguna, las aportaciones de nuestros ancestros han sido enormes en cuanto al desarrollo del conocimiento. Por lo tanto, el cúmulo de sabiduría en nuestra cultura es producto de todas las gotas de pigmento que brotaron del sudor, sangre y lágrimas de nuestros antepasados. ¿Acaso el pigmento define el  intelecto? ¡Claro que sí, pues todos (blancos, negros, indios, chinos, etc.) inyectamos color a nuestras vidas!

15 de marzo de 2018

LAS CINCO PATAS DEL GATO

Por Manuel Rodríguez Ortega




No existe un animal que haya despertado en el ser humano los más variados sentimientos, a lo largo de la historia, que el gato doméstico (Felis catus). Desde los días del antiguo Egipto (donde los veneraban y los momificaban luego de su muerte) hasta el presente, en que abundan los “grooming & pet spa”, la penetrante mirada de sus brillosos ojos siempre nos resulta intrigante, pues delata una inteligencia asombrosa. Sin duda nos atrae esta pequeña fierecilla que, gracias a su naturaleza independiente, nunca ha sido totalmente domesticada. 

Luego de miles de años de convivencia en nuestras casas, el gato conserva aún sus instintos depredadores. De hecho, hace muchos años frecuentaban los graneros y almacenes para cazar ratones, lo que indujo a los antiguos campesinos a comenzar a criarlos como mascotas. No obstante, ese instinto cazador de nuestros mininos ha causado la extinción de muchos animales nativos en las zonas en que ha sido introducido –a causa de las conquistas humanas– sobre todo en las islas. 

Este mamífero proviene de un linaje que incluye a los más fieros carnívoros del mundo natural: los félidos. Por eso nos entretiene la idea de que poseemos un pequeño tigre en casa. Junto con los perros, los gatos son las mascotas más populares en los hogares del mundo. Para éstos se mercadean toda clase de chucherías para entretenerlos, asearlos y darles una vida mejor que, irónicamente, la de muchos seres humanos. ¡Qué mucho nos agrada acariciarlos, peinarlos y complacer sus antojitos a la hora de comer! Mas no siempre fue así la relación humano-felina.

Durante la llamada Edad Media en Europa, a los gatos se les acusó de poseer cualidades maléficas, de ser la encarnación del diablo y de ser aliados de las brujas. Debido al fanatismo religioso de la época, comenzó una matanza sistemática de gatos a través del continente. Acabados los gatos, proliferaron tanto las ratas que de éstas se transmitió la peste bubónica. Posiblemente entre las víctimas de la plaga había muchos asesinos de gatos.

De hecho, todavía abundan por ahí las supersticiones sobre los gatos; sobre todo los de color negro, los cuales aún relacionan con las brujas de “Halloween”, al adornar las vitrinas de las tiendas. Sobre estos gatos negros pesa la creencia de que cruzarse con ellos da mala suerte. Por el contrario, en países como Japón se aprecian a estos animales como símbolos de buena suerte, representados por el “Maneki-neko” o “gato de la fortuna”.

En el hablar popular  de Puerto Rico abundan dichos y refranes que aluden a los felinos, que aplicamos a diferentes situaciones de la vida cotidiana. Por ejemplo, si una persona tiene la suerte de escapar de situaciones peligrosas y potencialmente mortales, “tiene más vidas que un gato”, como una forma de compararlo con la agilidad y osadía de estos animales. Una alternativa para escapar de esos riesgos puede ser caminar “a gatas” o “gateando” como los bebés.

Si una persona es demasiado ‘averiguá’ o ‘presentá’ le advertimos que “la curiosidad mató al gato”; sobre todo, porque esta criatura es muy curiosa y suele meterse en problemas. Debemos tener mucho cuidado a la hora de hacer negocios, no vaya a ser que nos ‘engatucen’ con un fraude y nos “pasen gato por liebre”. En caso de que nos agredan, tenemos que defendernos “como gato boca arriba”.

Si tratamos de insistir en algo para buscarle solución a un problema, nuestra intención es “encontrarle las cinco patas al gato”. A veces surge una discusión dentro de un grupo para tomar una decisión difícil y decidir quién “le pone el cascabel al gato”. Cuando nos sentimos orgullosos de que alguno de nuestros hijos heredó algún talento o habilidad especial, nos ufanamos al decir que “hijo de gato caza ratón”.

Un chiste común de nuestro diario vivir es insinuar que nuestra mascota en realidad es dos animales en uno, porque “es gato y araña”, refiriéndose a sus agudas garras retráctiles que suelen afilar en nuestros muebles. Muchas personas prefieren adquirir perros en lugar de gatos, bajo la premisa de que suelen tener mala reputación, creyéndose que son traicioneros y que no son adiestrables. No obstante, abundan historias de mininos sumamente fieles y listos, aunque no suelen sujetarse a  las reglas de la misma forma que los perros. 

Abundan los personajes gatunos en las películas e historietas, como muestra de nuestra afición de atribuirles cualidades humanas a los animales, con todas nuestras virtudes y defectos. ¿Quién no ha gozado con las historias del Gato Félix, Silvestre, Garfield, Tom y Jerry, los Aristogatos, Don Gato y el Gato con Botas? ¿Quién no ha comprado algún artículo con la imagen de Hello Kitty? Puede ser que alguna chica le guste vestirse con el atuendo de Gatúvela, la rival de Batman. 


Por todo lo que representan estos peludos amigos para la humanidad, se me antoja comentar cada vez que veo a alguno de ellos cruzando la calle, que “me pareció ver a un lindo gatito”.



16 de febrero de 2017

ENTRE BOLAS Y STRIKES

por Manuel Rodríguez Ortega





Puede que en la mayor parte del mundo el fútbol sea el deporte rey, pero en el Caribe, el béisbol es el verdadero monarca. Sin duda la cercanía de Gringolandia nos contagió con la fiebre del bate y la bola, hasta el punto que exportamos nuestros mejores jugadores al mejor béisbol del mundo: las Grandes Ligas. Cubanos, dominicanos, venezolanos, mexicanos y boricuas han acaparado titulares y premios por sus hazañas. Este deporte se expande cada vez más a través del mundo, según hemos visto en los Clásicos Mundiales de Béisbol.

Más allá de la competición deportiva, la pelota caló hondo en nuestra cultura, al punto que utilizamos muchos términos beisbolísticos para referirnos a situaciones cotidianas. Por ejemplo, ¿a cuántos no han cogido “fuera de base” cuando los sorprenden en una infidelidad? Por otro lado, la toma de decisiones en momentos difíciles en ocasiones nos tiene “en tres y dos”. A lo mejor estás “ponchando” con la novia, pero si estás soltero y no acabas de tener novia “no has librado los nueve ceros”, a menos que “le tires una recta por el centro del plato” para conquistarla. Si lo logras con facilidad fue “un bombito al pitcher”. No obstante, si fracasaste súbita y estrepitosamente en el intento, “te ponchaste sin tirarle”. Para colmo, te están “pitcheando” si no te hacen caso. Si hay algo sospechoso “se le ve la costura a la bola”.

También la música ha tomado el béisbol como inspiración, como fue el “El caballo pelotero”  de El Gran Combo que dio un batazo pero no podía correr, porque si no estaría  en el  hipódromo.  Cuando vemos a una mujer voluptuosa y despampanante decimos que es “un batazo de cuatro esquinas esa negra”, como bien lo cantó Gilberto Santa Rosa en “Botaron la pelota”. ¿Y qué les parece cuando en la canción “Decisiones” de Rubén Blades el marido “comienza la segunda del noveno”, esperando al vecino con un bate de béisbol del extranjero? De paso, todo cantante sueña con alcanzar la fama una vez que “pega un hit” en la radio. 

Muchos hablan del que “se fue  hasta home”, “botó la pelota”, “dio un palo” o “se fue por encima de la verja”, dichos beisboleros que aplican a toda una serie de situaciones, algunas de ellas impublicables, toda vez que se le suele dar un sentido fálico al bate. También se le añade cierto erotismo al campo de juego, en particular a la forma de diamante del “infield” cuando algunos lo comparan con las caderas de una mujer (no daré detalles de dónde estaría el home). 

Quizás aquel tipo que te supere en algo “sea tu papá” como en la época del “béisbol romántico” en que los Cangrejeros de Santurce, con su “escuadrón del pánico”  le daban “pelas” a los Senadores de San Juan. De todos modos, nos enorgullece que esta tierra haya parido tantos jugadores excelentes que han dado gloria a Puerto Rico porque después de todo, como dijo Andy Montañez: “con un Roberto Clemente ¿quién no se siente patriota?”


9 de febrero de 2017

GOLES QUE GANAN JUEGOS (Y MILLONES)

por Manuel Rodríguez Ortega



En junio y julio de 2014 el globo terráqueo se paralizó por la Copa Mundial de Fútbol. El deporte rey arrastra más multitudes y provoca más furor que cualquier otro. Prácticamente en todos los países - en mayor o menor grado- se juega el deporte y se organizan torneos.

En Estados Unidos se juega también, aunque lo bautizaron con el feo nombre de “soccer”, porque tienen su propio fútbol que en realidad es un rugby al estilo americano.

El organismo rector del fútbol a nivel mundial es la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación). Es una máquina de hacer dinero que genera más ganancias que el presupuesto anual de muchos países. La Federación dirige unas seis asociaciones regionales que a su vez agrupan a 209 naciones miembros (más que las Naciones Unidas que tiene 192). Puerto Rico está entre esos países, en ruta a mejorar su calidad competitiva.

La pasada Copa Mundial, celebrada en Brasil, generó multimillonarias ganancias: alrededor de $50 billones de en la venta de taquillas y en auspicios comerciales, transmisiones televisivas y la venta de todo tipo de chucherías conmemorativas.

Aunque el resultado final no favoreció al equipo anfitrión, que se tuvo que conformar con un cuarto puesto, el campeonato representó una enorme oportunidad para que Brasil mostrara su mejor cara ante el mundo. ¿Lo logró? Bueno… el pueblo brasileño no ocultó su disgusto por los gastos excesivos incurridos por el gobierno en la construcción de infraestructura.

Tan pronto se recogió el último papelito tirado al suelo en Río de Janeiro, salen a flote los verdaderos campeones del torneo. No fue el equipo de Alemania ni otros países, sino la propia FIFA. Esta poderosa entidad que se promueve como sin fines de lucro y está exenta de pagar impuestos, se echó al bolsillo un botín de $4,500 millones, de los cuales apenas repartió $406 millones entre los 32 equipos participantes y las demás federaciones mundiales.

Los campeones germanos se embolsaron $35 millones y el equipo subcampeón $25 millones. Los demás se llevaron su dinerito, hasta los que se eliminaron en la primera recibieron un premio de consolación de $8 millones. Vale mencionar que la selección de Argelia tuvo la encomiable iniciativa de donar sus ingresos a la causa de los niños de la Franja de Gaza.

Desde 1998 el presidente de la FIFA es un tal Joseph Blatter, de quien se alega ha recibido jugosos sobornos a cambio de otorgar las sedes para los próximos campeonatos, así que podemos pensar que los chavos corrieron por montones para otorgar la sede a la fría Rusia en 2018 y a la desértica y calurosa Qatar en 2022.


Un detalle que me pareció curioso fue que muchos de los equipos europeos estaban compuestos en su mayoría por jugadores de raza negra. Lo cierto es que ellos suelen ser inmigrantes nacionalizados que provienen de las antiguas colonias en África o América. A pesar de la xenofobia reaccionaria que pulula actualmente en Europa, con tal de que ganen sus equipos son capaces de aceptar a los negros. Así es como único se aprecia a las minorías étnicas y a los inmigrantes. Claro, los fanáticos no dejan de tirarle guineos al campo de juego como un insulto racista.

8 de febrero de 2017

DE REINOS Y PRINCESITAS

por Manuel Rodríguez Ortega
publicado en el periódico El Hostosiano
junio 2015




¡Ya es noticia en la prensa mundial! Nació la princesita inglesa, descendiente de una longeva reina que es dueña de medio planeta, gracias al invento del Commonwealth británico. Esa niña, hija de William, futuro rey de Gran Bretaña, llevará el nombre de Charlotte Elizabeth Diana, en honor a sus abuelas y a su bisabuela. Qué lástima que no conocerá nunca a su abuelita la princesa Diana, que murió acosada por los “paparazzi”.

El mismo día en que nació la princesa, nacieron, por supuesto, millones de niñas en todo el planeta. No obstante, sus destinos serán muy diferentes al de Charlotte. En India, por ejemplo, miles de recién nacidas correrán la suerte de ser abandonadas en la calle o vendidas al mejor postor. Mientras, en China, asesinarán a millares de neonatas o, cuando crezcan, serán esclavizadas en la prostitución. En numerosos países de África y Medio Oriente, centenares de niñas serán víctimas de ablación genital a causa de ciertas creencias culturales y religiosas. Por lo tanto, su sexualidad femenina será mutilada para siempre.

Ojalá que algún día los mismos medios de comunicación que celebran el nacimiento de los bebés de ‘sangre azul’, difundan y condenen las tragedias de las que son víctimas millones de niñas en el llamado tercer mundo.

Eso de la nobleza y las monarquías no es precisamente un cuento de hadas, como en las películas de Disney. Lo que representan es el poderío de una gente que sabe Dios quién les otorgó el estatus de realeza. Dominan grandes extensiones de terrenos pobladas por sus plebeyos súbditos. Los mayores descubrimientos, guerras y conquistas de la historia fueron producto de la ambición de reyes sedientos de poder y de riquezas. ¿Recuerdan el relato aquel de que la reina Isabel la Católica donó sus joyas para financiar el viaje de Cristóbal Colón hacia las Indias? Pues esa inversión la recuperó con creces, con todo el oro y piedras preciosas que le robaron a los nativos del nuevo mundo. Ni hablar de los otros imperios europeos que saquearon el resto del planeta.

La prosperidad que gozan hoy día las principales monarquías europeas, proviene en su mayoría de esas aventuras de pillaje que realizaron por estos mundos ‘salvajes’. Los reyes y sus familias constituyen un símbolo de autoridad en sus respectivas naciones, pero siguen viviendo del presupuesto público. Mantienen y disfrutan su estilo de vida gracias a los impuestos pagados por sus súbditos.

Muchos medios de difusión obtienen enormes ganancias al cubrir cuanto evento social involucre a los nobles europeos, bautizos, bodas, coronaciones, chismes, y demás. Suelen casarse entre ellos, por aquello de mantener su clase real. Por si fuera poco, el jet set de la nobleza europea cuenta con familias reales procedentes de países que hace tiempo los botaron a patadas y hoy son repúblicas. ¿Acaso estos príncipes ‘herederos’ planifican reconquistar sus antiguos dominios?

A lo largo de los años, muchos reinos se transformaron en gobiernos constitucionales, debido al reclamo de poderes por parte de sus súbditos. En casos como el de España, su sistema de gobierno es de corte republicano, pero con sus reyes en el trono. De paso, Leonor, la princesa de Asturias y heredera de Felipe VI, apenas tiene 8 años. No quiero imaginarme a sus compañeritos de clase rindiéndole pleitesía.

Otras monarquías en el planeta gobiernan de forma absoluta, en donde sus dinastías se lucran excesivamente a costa de la miseria del pueblo. Eso pasa mucho en los alrededores del Golfo Pérsico.

En algunos países que no son monarquías existen dinastías hereditarias, como el caso de los Kim en Corea del Norte, y como pasó en Haití con los Duvalier y los Somoza en Nicaragua. Hasta en Puerto Rico tenemos algunos ‘reinados’ en donde ciertos alcaldes les heredan la poltrona a sus nenes. Para desprestigio de ellos, sus chismes no salen publicados en Hola, sino en Primera Hora.

LA JUNTA DE LOS BUITRES










por Manuel Rodríguez Ortega

publicado en el periódico El Hostosiano

julio 2016


Llegó una junta fiscal
a pagarle a los bonistas,
a costa de nuestra isla
su dinero va a quitar.
Esto era de esperar,
gracias a la corrupción
que arropó sin compasión.
Políticos sin decencia
gastaron con imprudencia,
endeudando a mi nación.

El gringo gobernará:
esta vez es más directo
con opresión y desdeño
nuestras arcas vaciará
y las deudas cuadrarán.
Con la excusa del control
un nuevo administrador
por encima del gobierno
quitará todo el dinero
hasta del gobernador.

Controlan el presupuesto,
sueldos, tierras, propiedades.
Venderán lo que les place
sin decirle nada al pueblo.
Tiran al nivel del suelo
toda nuestra economía,
con desidia y cobardía
quieren meterle el diente
al dinero de mi gente
de la pobre patria mía.

Siete tipos vienen juntos
volando como los buitres
en un escenario triste
controlan a todo el mundo.
Con su poder tan inmundo
que no limpia ni la ducha,
nuestro pueblo en pie de lucha
unidos los venceremos.
Pongamos todo el esfuerzo
para botar a la junta.

26 de abril de 2013

LA VUELTA AL MUNDO A TRAVÉS DE LOS SELLOS


por Manuel Rodríguez Ortega

Como filatelista que soy (coleccionista de sellos de correo) disfruto la diversidad de temas que abarcan los servicios de entrega de correspondencia de todo el mundo. Desde la fauna y la flora de un país, hasta sucesos históricos y propaganda política, los amantes de este pasatiempo aprendemos "un mundo" de la idiosincracia de otros pueblos y sus gobiernos, transmitidos a través de las estampillas. Desde que Rowland Hill inventó el sello de correo en Inglaterra en 1840, millones de imágenes han desfilado por estos papelitos con goma adhesiva atrás, como evidencia del pago de un envío postal. 

El propósito del sello es que sirva como evidencia del pago que hizo el remitente de la carta o paquete, ya que antiguamente era el destinatario quien pagaba el impuesto. Hill tuvo la idea de cobrarle al emisor de la carta, al ver cómo una campesina pobre tuvo que devolver la correspondencia, al no poder pagarla. Cuando diseñó el primer sello de la historia, conocido como "Penny Black", le puso la palabra "Postage", el precio de un penique y un retrato de la Reina Victoria. No consideró necesario añadirle el nombre del país, porque con la imagen de la reina bastaba. Es por eso que aún hoy día el Reino Unido no incluye su nombre en sus sellos; simplemente coloca una pequeña silueta del monarca de turno.


Presidentes, reyes, emperadores, jeques, políticos, artistas, deportistas, religiosos y exploradores, entre otros, han sido representados por los servicios postales del planeta, acompañados por el costo de sus respectivos sistemas monetarios. De hecho, además del precio y el diseño, un sello suele tener el nombre del país o región que lo emite y sus bordes deben ser perforados, de modo que se puedan extraer fácilmente de la hoja de impresión que contiene muchas estampitas. Con el paso del tiempo, numerosos sellos ganan alto valor, de acuerdo con su antigüedad, contenido, rareza y hasta defectos en su impresión, y pueden alcanzar cientos de miles de dólares.


Prácticamente todos los países del mundo emiten estampillas de correo. Incluso países que ya no existen han dejado sus sellos como legado, los cuales son muy apreciados por los coleccionistas. En el caso de Puerto Rico, bajo el régimen español se llegaron a producir sellos para la Isla, a fines del siglo XIX. Luego de la invasión norteamericana de 1898, nuestro correo fue absorbido por el servicio postal de los Estados Unidos y dejó de producir sellos propios. No obstante, el correo federal ha lanzado ocasionalmente estampillas alusivas a su colonia caribeña. Recordamos el que se dedicó a Roberto Clemente y el sello pequeñito de Luis Muñoz Marín, escrito como "Munoz Marin". Se imprimió uno en 1971 para conmemorar el aniversario 450 de la fundación de San Juan y en la década de 1940 salió uno que reseñaba la primera vez que los puertorriqueños votaron por su gobernador. Recientemente se publicó uno muy bonito de nuestra Julia de Burgos, lo cual me motivó a retomar mi pasatiempo, luego de varios años de tener mis álbumes guardados.


Hay países pequeños que producen abultadas series conmemorativas de estampillas que les generan numerosas ganancias. Entre los temas más utilizados están los que honran al Papa, a la nobleza británica, a los presidentes de Estados Unidos, los artistas de Hollywood y los muñequitos de Disney. Muchos de mis sellos favoritos fueron producidos en Europa Oriental y la antigua Unión Soviética, en pleno auge del comunismo. Sus diseños eran rimbombantes al promover la ideología marxista, el culto a los próceres bolcheviques y el éxito de la tecnología aerospacial.


He descubierto, que en la filatelia se producen numerosas curiosidades históricas y políticas que se plasman en los sellos de correo. Por ejemplo, en el caso de los Emiratos Árabes Unidos, cada uno de sus emiratos publicaba sus sellos por separado: Dubai, Abu Dhabi, Ajman, Fujeira, Sharjah, Ras al Khaima y Umm al Qiwain. Varios países produjeron sellos con cambios de nombre: Alto Volta se convirtió en Burkina Faso; Dahomey se convirtió en Benin; Ceilán se volvió Sri Lanka y Honduras Británica se llama ahora Belice. 

Si seguimos el mapa filatélico, podemos ver que otras naciones se unieron (voluntaria o forzosamente) a otras. El Estado de Hadhramaut se volvió parte de Yemen y las Islas Molucas del Sur fueron anexadas a Indonesia. En este último caso, el movimiento independentista huyó de las islas y se estableció en Holanda, donde fundaron la República de las Molucas del Sur en el exilio. Por otro lado, hay países que permiten que sus regiones o dependencias emitan sus propios sellos. Esto es así en el Reino Unido de Gran Bretaña, cuyas islitas de Man, Guernsey, Jersey, Lundy y Davaar tienen sus propias colecciones. No obstante, en el mercado filatélico pululan las falsificaciones, que se les atribuyen a ciertos países unas ediciones postales que nunca fueron producidas por ellos.


No hay duda que la filatelia, al igual que la numismática (colección de monedas) recoge una diversidad de culturas, sistemas de escritura, recursos naturales y personalidades cada vez que se exhiben nutridas colecciones.  Existen clubes de filatelia alrededor del mundo, entre los que se encuentra la Sociedad Filatélica de Puerto Rico. Sueño con el día en que Puerto Rico vuelva a crear sellos que circulen por todo el mundo y hagan constar que existimos y tenemos nuestra identidad propia y cultura, plasmada en un papelito engomado.

3 de septiembre de 2011

NUESTRA CULTURA HURACANADA





por Manuel Rodríguez Ortega
publicado en el periódico El Hostosiano
agosto 2012


Todos los años, la región del Caribe está alerta ante la posible visita de ese indeseable dios taíno, a la vez implacable y poderoso, cuyo nombre causa terror: Huracán.

La temporada de huracanes, que se extiende de junio a noviembre, nos expone a la formación de fenómenos atmosféricos potencialmente peligrosos. Es deber de todos prepararnos con antelación cada vez que pronostican el azote de una tormenta, pero en Puerto Rico ha evolucionado cierta “cultura huracanada”. Ésta brota tan pronto Susan Soltero nos asusta con la imagen de esa “cosa grande y pelúa” que se asoma por el televisor.

Lo normal sería que ante tal amenaza corriéramos de inmediato al colmado o la ferretería, para apertrecharnos. No obstante, los boricuas somos especialistas en dejarlo todo para última hora y preferimos esperar a que soplen las primeras ráfagas. Ahí es que nos tiramos a la calle como locos a formar filas monumentales en tiendas como “Hom Dipo”, “Wolgrin” o "Cojco", para arrasar con todo. Paneles y tormenteras son necesarios pues hay que proteger las ventanas francesas de la casa. No pueden faltar las plantas eléctricas, porque no podemos pasar el huracán sin luz, televisión y mucho menos sin aire acondicionado. Nos gastamos un dineral en comodidad aunque los vecinos se molesten con el ruido y el humo.

Al llegar al supermercado vaciamos las góndolas de agua embotellada, comidas en lata y cerveza. Somos capaces de matar por una bolsa de hielo, porque no podemos vivir sin agua fría. El alcohol es esencial - aunque declaren ley seca - porque dicen que borrachos se pasa mejor la tormenta.

Una vez encerrados en nuestro cómodo refugio anticiclones, encendemos la radio, el televisor o la laptop con internet para ponernos al día  con los avisos del "Weder Biuro". En las conferencias de prensa siempre sale el gobernador de turno vestido con una ridícula capa amarilla, como si fuera a tirarse a la calle a salvar vidas o apagar un fuego. Detrás del mandatario siempre hay una camarilla de soplapotes y robacámaras de las agencias del gobierno, con cara de pánico aunque se les pida llamar a la calma.

En nuestras casas todo el mundo es meteorólogo: los más viejos todavía se aferran a tradiciones como velar si la cosecha de aguacates presagia mal tiempo. Otros recurren al mapa que reparten en las farmacias para trazar la ruta, aunque no sepan dónde se marca la latitud 17.2 norte y  longitud 62.8. Total, ¿para qué rayos nos sirve un mapita si el ojo del huracán que viene es más grande que Puerto Rico entero?

Los que presumen de optimistas no se cansan de rezongar que "no viene ná, que son exageraciones", mientras se beben la primera Medalla. Una vez se va la luz y comienza el horrible aullido del viento, si no tenemos planta eléctrica hay que buscar en qué entretenerse. Unos sacan del clóset los viejos juegos de mesa, otros se van a la cama o se ponen a rezar para que el huracán se vaya. Los que se aburren adentro se van al balcón y se divierten apostando qué se va a derrumbar primero, si la palma del patio de atrás o el techo de la terraza de enfrente. 

Con ansias esperamos que se acaben las ventoleras para salir a curiosear  y ver qué quedó en pie. La imprudencia boricua se impone, sin importarnos si estamos en medio del ojo a punto de que venga la virazón,. ¿Cuántos no han sido arrastrados por un golpe de agua o se han quedado varados en una calle inundada? Eso les pasa a los presentaos. La tentación es grande: tratar de cruzar el puente de la número 2 con el Jeep, en desafío a la corriente, o sacar el kayak para navegar por las aguas fangosas. Los más arriegados se tiran al mar a surfear para aprovechar la marea ciclónica y coger una buena ola, aunque el diablo se los lleve.

Muchos oportunistas quieren aprovecharse de la repartición de ayudas a los damnificados, y alegan que lo perdieron todo, cuando en realidad les pegaron manguera a los matresses y al televisor viejo. Así actúan para que FEMA se los restituya con otros más nuevos. ¡Que viva el listo del más...!

Sin duda alguna, la llegada de cada huracán es un evento social de múltiples dimensiones, en donde muchos sufren el desalojo y la pérdida de pertenencias, mientras otros simplemente se lo toman a relajo y representan el lado más pintoresco de nuestra "cultura huracanada".